¡Peligro! La juventud en riesgo.
La posmodernidad no solo nos ha dado smartphones e Internet, la abundancia de estereotipos de belleza, combinada con el poder de la imagen y la cultura audiovisual han potenciado las victimas de trastornos alimenticios.
Lamentablemente las mentes frágiles, que transitan en búsqueda de un norte fijo están pagado los platos rotos.
Comentarios